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viernes, 5 de noviembre de 2010

The Eternal Ones ~ Kirsten Miller

Siento haber estado desaparecida durante toda la semana, comentando poco en vuestros blogs. Pero es que no tengo tiempo. Como muchos, he entrado en la Semana Fatídica de Segundo de Bachillerato. Con doce exámenes a la vista, diez la semana que viene (¡tres el lunes, el día de mi cumpleaños!) veo imposible el postear, bloggear, o incluso leer.

Pero aquí os traigo una reseña hecha a cachos -en mis ratos libres-, de un libro que leí aprovechando cada huequito de la semana que encontraba para descansar.



→ Título: The Eternal Ones
→ Autor: Kirsten Miller
→ Serie: The Eternal Ones #1
→ Idioma Inglés
→ Editorial: Razorbill Penguin
→ Páginas:  416
→ Sinopsis: Desde que tiene uso de razón, Haven Moore tiene visiones sobre una vida pasada como Constance, cuyo amor por su alma gemela terminó trágicamente. Entonces es cuando ve al chico a la estrella más famosa del mundo, Ian Morrow, y . Sabe que ha conocido a Ian antes. ¿Es Ian su amado Ethan?
Haven Moore viaja a Nueva York para encontrarle - y empieza una historia de amor épica. Pero su amor está predestinado y es terriblemente peligroso. ¿Podrá Haven liberar los secretos escondidos en su vida -y amor- pasada, antes de que todo esté perdido y Ethan desaparezca... para siempre?
(traducción casi literal)





Valoración



Para Haven Moore, la vida en Snope City no ha sido nada sencilla. Snope City es uno de esos pueblos pequeños, perdidos en alguna parte del mundo, donde todo el mundo es muy creyente y habla sobre los demás. Vive su madre y con su abuela, una mujer autoritaria, estricta y opresora, y cuenta como único amigo a Beau, un chico gay que, como ella, no encaja. Y por si todo esto no fuera suficiente, tiene visiones que aparecen en los momentos más inoportunos.

¿Qué tipo de visiones? Visiones sobre una joven llamada Constance, sobre su amor hacia Ethan, amor no permitido por sus padres. Ve como quieren huir juntos, pero todo acaba en un incendio en el que pierde la vida.

Con un panorama así, Haven está deseando cumplir los dieciocho y marcharse de una maldita vez de ese pueblo, con destino a cualquier parte. Pero entonces ve en la televisión a la nueva estrella de Hollywood, Ian Morrow, y descubre que: ¡él es Ethan!

Haven se escapa a Nueva York, donde se encuentra con Ian. Y así conoce al amor de su vida amor que es correspondido, ya que Ian la recuerda (o mejor dicho, recuerda a Constance). Y aquí es donde las cosas se empiezan a complicar, ya que la historia de amor de estos dos no es, ni de lejos, perfecta: mientras Ian le va contando cosas sobre la vida de Ethan y Constance y sobre la reencarnación, Haven se da cuenta de que le oculta muchas cosas. Su mejor amigo fue asesinado, y él pare ser el culpable. Haven se acerca a la Sociedad Ouróboros, donde se juntan todos aquellos que recuerdan cosas sobre su vida pasada, e irá descubriendo cosas que la harán dudar de Ian. Como la aparición de cierta mujer que, durante todas las vidas pasadas, ha estado enamorada de Ian...

Esta historia, para mi cuenta con un par de grandes fallos. La idea de la que parte es muy interesante: la reencarnación y el amor a través del tiempo. Pero lo he visto más como una excusa; no hay un base real para el amor que sienten los dos protagonistas. Además, tampoco nos explica en profundidad cómo se conocieron y enamoraron la primera vez, así que para mí el amor no tiene credibilidad.

Los personajes son realmente malos. De todo el elenco que desfila en las 400 páginas del libro, el único medianamente aceptable es Beau, el amigo gay de Haven. La única persona con un mínimo sentido de común y coherencia. Haven es idiota hasta decir basta. No llega a confiar en Ian, su supuesta alma gemela, en prácticamente todo el libro; primero desconfía, creyendo que puede ser un asesino y una mala persona, que la miente,... para luego, un capítulo después, perdonarle, ¡y disculparle frente a Beau!, todo lo que hace. E Ian... miente a Haven en lo que cree que es conveniente, pero, cómo no, lo hace para protegerla. ¿Tanto cuesta ser mínimamente sincero? Además, está siempre encima de ella, recordándola que se aleje de las cámaras, que no confíen... Pesado.

El ritmo es bastante irregular. Un comienzo demasiado largo y totalmente introductorio, la acción se va desarrollando entre los cambios de la protagonista. Los misterios que rodean a la Sociedad y a Ian son lo único que te mantiene pegado al libro, aunque tampoco son nada del otro mundo. Algunos misterios son bastante obvios, y hasta yo -¡yo!- pude vislumbrar el final. Final que es abierto y que, cómo no, tiene continuación. Podría ser perfectamente conclusivo, pero no, tendrá continuación. Tsk.

Pero para mi, el fallo más grande ha sido la historia de amor. La autora se pasa más de medio libro haciéndonos dudar de Ian, -¿será o no será un asesino?- así que, cuando Ian está con Haven y aparece ese amor tan incondicional que siente la chica cuando se le pasan las dudas, se hace poco creíble.

El libro es entretenido, sí, pero hay muchas cosas que chirrían y que desmerecen una historia que podría haber dado para mucho más.